jueves, 11 de febrero de 2010

Ah no, no señor

Por un instante una inmensa pena se expande,
la mirada se expande,
es ántrax melancólico y aburrimiento posmoderno,
la insatisfacción como musa del poeta.
Por un instante, una está dispuesta a sufrir románticamente ad aeternum.
Hasta que llega el 14 y una es consciente de toda esa pena inútil, de todo ese dolor intangible y mal dimensionado que no sirve para nada, o sí, para reafirmar que una metió la pata de principio a fin.
Por qué elegí si no el caos en que ahora divago. Por qué amasé ufana una vocación laxa que ahora pesa como mil alforjas. Ah no señor, no estudié ADE ni me empeñé nunca en una concreta ambición. Nunca soñé con ser broker ni auditora, ni actuaria, ni cosmonauta. Ah, no, preferí volar y brincar y aventurarme y por eso ahora estoy desclasada y aturdida como una feriante sin feria.
Podría haber buscado una pareja afín, un-novio-te-toda-la-vida. Alguien con facilidad para entender mis claves que compartiera pasado y pereza y no se desesperase con la historia de mis días. Pero ah no, volví a amar al portador de una mirada limpia sin más prueba de validación por esa razón insensata del amor.
Pude adaptarme, adular a jefes y adjuntos, pude cerrar la boca y contemporizar. Pero no, no señor, tuve que rebelarme y juzgar sarcásticamente a los premiados sin mérito. No, no pude contenerme. Hubiera bastando con morderme la lengua pero no, no-se-ñor, me coloqué estratégicamente, pro-ac-ti-va-men-te en el lugar de una mosca cojonera.
Que más puedo pedir si he conseguido todo lo que siempre me he propuesto en la vida.
Señores, señoras, me he mantenido firme y entera en lugar de utilitarista y servil. ¿Qué es una vida? ¿No es acaso una sucesión de días? Por qué elegimos entregarla sin más contraprestación que unas pocas monedas y unas palmadas de conmiseración de los otros que también renunciaron.
Yo no renuncio a ser libre aunque duele. Para que vamos a engañarnos. Hay que pagarla y la recompensa es la sensación de conquista, un haz de luz cegadora y una razón fascinante no para para entregar la vida sino vivirla.
Y si en el amor tampoco busqué la comunidad de un igual, de un compañero de clase, intelectual, narcisista, posmoderno fue porque continué buscando la luz, la claridad diurna y una suerte de identidad auténtica y una certeza, con este hombre nunca caminaría a oscuras, aunque ninguno de los dos sepamos realmente hacia donde ir. Bueno sí, hacía el resplandor áureo de un blanco fermentado en barrica o hasta una cama llena de pijamitas y cabellos enroscados, al puerto de nuestras almas de padres.
Por eso os digo, ah no, no bajéis la guardia, desconfiad del camaleónico neutral, del triunfador multiusos, de las perfectas sendas, de las entregas vitalicias. Abandonad las pistas, sobrevolad los cielos, la uniformidad es también una mordaza.

5 comentarios:

  1. Querida Amelia,

    No te preocupes, las puertas que hoy se nos cierran por ser libres y honestos con nosotros mismos, son las mismas que mañana no vamos a querer cruzar.

    El dolor de hoy es la paz de mañana que hace que enfrentarse cada noche, cuando apagas la luz, al juicio sumarísimo de tu propia conciencia, no sea más que un alegato de paz y tranquilidad.

    Besos,
    Paco.

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  2. Thanks Paco, supongo es como estar jodida y radiante el difunto Benedetti dixit, sienta bien ser libre y rebelde...pero chico también jode. Al parecer no es bueno tenerlo todo.
    Que bueno que viniste!

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  3. salmonete, pegar brincos contra corriente no es únicamente cansado, hace de tí alguien brillante y con nervio, un pececillo acerado y fuerte que puede mirarse al espejo y sentir orgullo. (aunque en algún meandro se masque el desaliento, de vez en cuando)
    besitos
    Azu

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  4. Como en mi tan amado Camino nunca te dejaré sola aunque por momentos no me veas a tu lado, o porque a veces no te escuche mientras miro las tonalidades de los días normales de esos que tanto me gustan y conforman la vida. sigue luchando y se libre que para eso hemos venido a este mundo, y sobre todo ten esperanza que como te digo siempre: todo al final se pasa, y detrás de las nubes, por muy negras que sean hay un sol radiante. confía en eso para que te dé ánimos porque la gente maravillosa como tú se merece siempre lo mejor. tq.

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  5. Gracias Yorch, este blog es cada vez más un foro de autoayuda. Pero es que francamente hay que ser muy persistente para no acabar confundido en la enamarañada masa de expertos, esclavos y no pensantes.
    Elige, chatín, cata de whisky o maratón?

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