martes, 4 de enero de 2011

Casi un diario

Las vacaciones y sus previos nos han dejado a todos out, off, fuera de juego, paradógicamente enajenados, quizás inevitablemente enajeados porque todo es "los otros", lo colectivo, la cena, la merienda, la quedada, las cervezas con amigos, conocidos y familias varias.
Cuando uno vuelve al trabajo después de unas vacaciones, ni largas ni cortas, una semanita extensa, pongamos por caso, uno siente una especie de torpeza, de tristeza y de letargo. Algo similar a conversar en un idioma que se resiste o un amor en la distancia que se retoma en esas primeras horas tan lerdas.
Regresamos con las manos en los bolsillos como el oso padintong (que fue de...) algo distintos, desafectados, bobalicones. Lo extraño es que en unos días, ese exceso de vida propia "extrañada" volverán a licuarse en el caudal de días laborales salpicados de sus consabidos descansos dominicales. Nuestras reflexiones ya no serán intimistas y retrospectivas sino volcadas en perder tres kilos o volver a correr o cambiar de trabajo.
Este año 2011 comienza con sabor a sobremesas, a madrugadas enteras dedicadas de contemplar la "vida de brian" y los niños saltando en las camas emulando a Conan el Bárbaro"y día tras día, convidando, como decían los pobres, o recibiendo, como dicen ahora los ricos. En casa, como somos ricos-pobres invitamos a compartir el vino y el jamón en zapatillas y hasta acabamos cantando en el karaoke.
Pero afuera la vida se ha quedado en calma, ya no se habla de política ni de trabajo, ni de pisos ni de novios. Y si es cierto que percibo las cosas, que tengo, llamemosle olfato, presiento que son estos tiempos grises, callados.
Lo mismo que este blog, ya casi un diario, sin participación y en ocasiones, espejo de su mundo.

1 comentario:

  1. Sí, vienen tiempos de grisura y torpeza, yo también lo presiento. pero para sobrellevarlo me he apuntado a yoga -principiantes- y me voy a correr a mi amado retiro. este país da bastante asco, pero no hay más remedio que vivir en él, y con él. lo mismo vale para los tiempos grises.
    entre amigos se hace más llevadero y hasta divertido. hay que sacar los colores al gris

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