martes, 15 de febrero de 2011

La vida es un dafo


Para quien no lo sepa a estas alturas de la vida, un DAFO es una matriz comúnmente empleada en consultoría para ordenar la información de un diagnóstico en 4 cuadrantes, dos externos (oportunidades y amenazas) y dos internos (debilidades y fortalezas).
Pues bien, una oleada de inestabilidad sacude los cimientos de mi entorno. De un tiempo a esta parte, un número estadísticamente relevante de mis amigos y familiares y red de contactos están experimentando un ciclo masivo de cambios, pequeños cataclismos que en este punto no podemos calificar como desgracias sino como experiencias de vida sobrevenidas, digámoslo en términos del nuevo ascetismo, oportunidades de autorrealización. Las temáticas son variadas pero con frecuencia destacan las rupturas amorosas, los trabajos frustrantes y las combinaciones de ambas categorías.
Es esta la dinámica cósmica. Por ello, no es extraño que yo, que siempre he sido lo que la desviación típica a la campana de Gauss, vaya cual abeja Maya, de flor en flor como riendo, cantando y si la ocasión lo propicia, bailando claqué cual alegre número de Anything Goes de Cole Porter.
Tout simplement estoy de buen humor, aunque sabedora del DAFO que es mi vida y todas las vidas y con ello de mis desventajas existenciales o ambientales y las del resto. Voy feliz como una perdiz a encontrarme con mis hijos en el parque y me siento dispuesta a resolver cualquier conflicto propio o ajeno. Oportunidades de ayudar al prójimo o a mí misma no me van a faltar porque, Horacio dixit, algún astro anda “re-contra-putiando” el cosmos con alguna parábola traicionera, como ya ocurriera en aquella época oscura hace años en que Saturno nos comía los talones a Gonzalito y a mí.
Otra vez los astros agitan el barco, esta vez es la luna, ese astro bailón y dinámico y Júpiter, nada menos, sobrenombre de Zeus, «padre de los dioses y los hombres», dictador del cielo y del trueno. ¿Cómo resistir pues el envite? Ahora la clave es la adaptabilidad, el manejo del vaivén, de lo postestructural, de lo mutable. Esta vez, no reniego, no me resisto, me dejo llevar y hago un chiste y publico un post. ¡Por fin llegó mi momento!, me aprovecho al fin de mis ventajas comparativas, de conocer la inestabilidad y su lenguaje y hago de mi proverbial falta de encaje, versatilidad, de la debilidad fortaleza, del caos mi estrategia y de la debilidad virtud.

4 comentarios:

  1. Ignoraba el significado de Dafo, ¡menuda jerga tan extraña la del consultor! Gracias Amelia por ilustrarme, también quiero añadir que tu alegría es contagiosa. Y que tu generosidad es "mayúscula" ya que siempre estás o para darnos un capón o para decirnos ¡Arriba ese animo!

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  2. En este momento no se que haría yo sin tus consejos y tu alegría ayudando al prójimo.

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  3. Esto es como el yin y el yan. Yo sin vosotros estaría como muda, coja, ciega. No sólo disfruto con vosotros sino que sois alimento para mi alma en estos tiempos de fatuos, pánfilos, grises polvorientos y auditores de cuentas.

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  4. Pena no vivir en Madrid, que como sabes, buena falta me hacìa esto que ofreces. KQ

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