miércoles, 5 de marzo de 2014

La historia de despecho y desencuentro con un novio llamado...Candy Crush

A la mierda Candy Crush,
Métete la gelatina por donde te quepa candy crush.
Al carajo las noches de sueño difícil jugada mental tras otra, ensartada de caramelos de colores como una brocheta vegetal.
No soy yo, eres tu, con tu putas partidas de dudosa inocencia aleatoria.

Eres tú con tus trucos imposibles en el nivel 70, trampeando mis desvelos con chorradas multicolor y chocolates asesinos.
Eres un plasta y te dejo.
Hasta aquí hemos llegao
Eres pasatiempo de parada de autobús, 
de sala de espera ginecológica atestada de parturientas, 
no el reto personal de un sudoku arco iris.

Eres más superficial que una tertulia política, 
más falso que una newsletter corporativa multinacional, 
más programado que un debate sobre el estado de la nación, 
más visto que un ligue de bar en grado de tentativa, 
más previsible que una tarde de domingo de sofá, manta y divinity.
Adiós, aquí te quedas con un palmo de narices.
Yours faithfully.

Amelia

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