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Una mujer con posibles

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Ana es una mujer con posibles. No, no está forrada. De hecho descartad heredar de ella ni un duro pequeñas alimañas... se lo gastará todo en paseos por Centro Europa (cogiendo trenes a la espera de que le pase lo de " Before Sunrise " ) No quedará ni un duro después de infinitos atardeceres en malecones y proas de barco. Pero insisto, es una mujer con recursos. Cada día taconea sobre los lomos duros del miedo. Cada día taconea nerviosa y obstinada MENTE Despierta nunca deja las cosas a medias. nunca está quieta. Posee otros recursos de valor hondura e introspección ternura y empatía un look de como de cine negro y alas de cisne blanco para volar, como la de Oliverio . Ana ya no es la mujer refaelina un poco más Dietrich quizás ú ltimamente que comprende al fin que va como una bala al encuentro de lo mejor de sí misma. Buen viaje.

Petunia, hazme un sombrero

Petunia tiene la tez nívea, Su pelo, negro y brillante como de turmalina, oscila a la exacta velocidad de un diapasón cuando camina. De profesión: sombrerera modernista. Pintora de vocación, nunca terminó un cuadro porque, como todo el mundo sabe, lo difícil del arte, es un buen final. Idealista, vehemente, contempla a veces, desde una silla en mitad de la pista del circo el mundo como es cuando no se sueña. Para Petunia, comienzo y final, no son protagonistas pero suele detenerse en los matices que acaba prendiendo como pajaritos en un sombrero. By the way, ¿por qué no me haces un bonito sombrero? O mejor, vayámonos juntas a conducir por la costa pitando a cretinos a cazar mariposas. (te confieso que en el sombrero quiero alguna) A carcajearnos entre sorbo y sorbo con tu ducha pituitaria (capaz de distinguir pimienta y trufa blanca) a San Gimigniamo, Pasadena, Motril o cualquier otro lugar hermosamente soleado entre higueras y ropa tendida. Coge el hilo y enhebra sin tardanza boton...

Amar lo que queda

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Ahora sé que es posible volver a amar la tierra yerma, los olivos grisáceos del invierno, las pardas sombras y las tardes vulgares de Febrero. Que es posible amar con tanta calma tan calladamente a solas, sin adornos. Porque una ama ya lo que queda después de la batalla, los cuerpos dolidos y los péndulos, la rebeldía bienintencionada, la desorientación el aire cargado anterior a la lluvia. La cierta honra que uno espera conservar, cuando llegue la muerte. Y aquí me tienes, feliz, mirando estos campos varados sin oficio. Feliz en este país herido de muerte que una ama a pesar de todo. Sin idealismo de facultad. Con un amor, si acaso, de tercera edad, con un amor de amiga sin fanfarrias.

La verdadera historia de Caradeajo

Vuelvo al 14 y a sus habitantes. En las dos primeras semanas no coincidí con Caradeajo . Creía por un momento que se hubiera jubilado. Una mañana volvió a subirse al 14 a la hora habitual, vestida de Adolfo Dominguez y zapatos Geox. Se apoyaba con un sólo dedo, el pulsar, a una de las barras laterales para, como siempre advertí, no tocar toxinas o pieles muertas del prójimo anónimo. Y lo hacía de tal modo que resultaba acrobático, casi imposible, contener los envites del viaje con tan maña pose, propia de un funambulista digital. Dos paradas después de Emilio Castelar , justo donde siempre dije que se bajaría, se bajó, yo iba detrás, nerviosa por comprobar mis capacidad de adivinación, al menos de análisis antropológico. "Funcionaria de empleo" repetía como un mantra . El destino se ponía al descubierto y con él mi capacidad para adivinarlo. Tiró para el Museo de Ciencias Naturales. "Oh dios, es bibliotecaria , ¿como no pude verlo? Nuevamente viró calle arriba. Había e...

Cumplir un sueño que sabe a leche con miel

El 14, esa línea recurrente a lo largo de los últimos años, tantas veces repleta de fauna dispuesta a resistir mi sociología express , hoy está leyendo, ensimismada con el i- phone , absorta mientras hojea la prensa gratuita. Hace sólo seis meses era un espacio algo más desperto pero hoy ya flota en sus paredes ese ánimo introspectivo propio de los tiempos de una España noqueada por la crisis económica y la desesperanza horizontal . Aún es de noche. Se ilumina "El brillante" en la distancia, mientras la gélida verja del ministerio de agricultura, impasible como sólo puede serlo una verja común, le da la callada gris por respuesta. Ayer mi devenir giraba en torno a la PAC , la berenjena de Almagro y la restructuración del viñedo, así que no habría sido del todo descabellado que me bajara aquí. Continuo sin embargo, persigo un sueño que se cumple. Porque cuando un sueño se cumple, suele hacerlo con la normalidad más absoluta y salvo si te toca la lotaería de navidad jamás l...

España, mon amour

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Vuelvo del exilio, de esta especie de huida interior a la periferia reflexiva de mi misma y de mi país. Regreso en señal de tregua y de compromiso con este tiempo histórico que me pertenece: la crisis, los balances, las soluciones. Abandono el desapego iniciado hace unos pocos años y hago una sencilla declaración de principios: Es nuestro deber encontrar la dirección correcta porque nuestra es la letra de la canción que sea nuestra historia pero tenemos que asumir quienes somos y querernos como somos. El viaje de vuelta, quizás empezó hace tiempo, pero fue esta mañana, escuchando a José María Fidalgo, otrora lider sindical y hoy elegante tertuliano de radio, cuando comencé a verbalizar estas verdades. El Sr. Fidalgo, al cual he tenido la ocasión de escuchar en salpicadas conferencias, es una suerte de filósofo sobrevenido, de talento innato, de los que van atando los cabos del desordenado discurso histórico lo mismo en su lectura vespertina que en la cola del pan. Creo que descubre sus...

Conciliación y nuevos gobiernos

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Llevaba una semana enzarzada en una discusión a varias bandas a la sazón de la no baja maternal de Soraya Sainz de Santamaría , cuando los nuevos ministros, incluida la susodicha tomaron posesión. Discutí al respecto de la desconciliación con varios de mis más queridos amigos, para constatar que el debate, siempre útil, ahora está de moda llamarlo "diálogo", es a veces conflictivo y diría que hasta molesto. Todo el mundo opinamos de todo. No voy a ser yo quien se salga del saco. Me gusta opinar y con frecuencia opino. Rara vez me dejo algo en el tintero. Pero con las críticas a Soraya , de quien recibí un hermoso ramo de flores después de mi segundo parto, me puse de los nervios, no soy neutral ni lo pretendo. Lo más cruento de la polémica, en mi opinión, es que el origen de la crítica. Y es que la inmensa mayoría de las veces que una mujer recibe críticas lo hace de otra mujer. Mi amiga Idoya decía que eso era como escupir hacia arriba, al final siempre te acaba cayend...